CONGRESO INTERNACIONAL DEL CIIC DE ICOMOS. PAMPLONA, NAVARRA, ESPAÑA. JUNIO, 2001. CONCLUSIONES


 

 

AGRADECIMIENTO

El CIIC manifiesta su sincero agradecimiento por la ayuda institucional y económica recibida del Gobierno de Navarra, especialmente a través de su Dirección General de Cultura, así como por su espléndida hospitalidad y amables atenciones. De igual forma agradece la generosa ayuda de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), y hace constar que sin el apoyo de ambas instituciones no hubiera sido posible la celebración de este congreso. También desea manifestar su gratitud al Comité Español de ICOMOS que ha colaborado, de forma tan sustantiva como eficaz, en la organización de este encuentro internacional. El reconocimiento del CIIC se extiende, en fin, a cuantas personas han contribuido a su realización aportando su mejor voluntad, su dedicación, su saber y su esfuerzo.

 

I. CONSIDERACIONES PRELIMINARES

a) Consideraciones de carácter general:

De conformidad con las definiciones y conclusiones elaborados en anteriores congresos del CIIC de ICOMOS, los itinerarios culturales representan un cambio cualitativo de la noción de conservación del patrimonio. Poco a poco se ha ido ampliando la noción de monumento en su consideración como obra aislada de su contexto, e introduciendo la de centros, barrios, poblaciones históricas, y paisaje cultural. El nuevo concepto abarcado por los itinerarios puede dotar a la política de preservación de una amplitud territorial, una integridad cultural y una armonización de acciones y contenidos que pocas veces se ha logrado hasta ahora.

Esta trascendencia de escala permite, en primera instancia, una vinculación cultural entre pueblos, ciudades, regiones y continentes. Esta amplitud es importante desde el punto de vista territorial y del tratamiento integral de los diversos elementos patrimoniales que incluye pero, a su vez, se constituye en una alternativa a un proceso de homogeneización cultural. Desde esta perspectiva, los itinerarios se erigen en un posible punto de reencuentro con una historia y una geografía debilitadas en sus contenidos, en una recuperación del tiempo y el espacio propios de cada cultura. Ofrecen así mismo la oportunidad de volver a compartir un espacio cultural comùn y vincular el territorio con un patrimonio intangible caro a la vida tradicional de las comunidades implicadas en su trayecto.

La "mundialización", la cual apenas hemos comenzado a vivir, trae consigo la introducción de unos conceptos estandarizados por y para los intereses de una falsa economía que rige su dinámica y que, en realidad, no economiza nada. Por el contrario, pretende volvernos dependientes y consumistas de bienes y servicios, muchos de ellos superfluos y que, en gran parte, son producto de los medios masivos de comunicación y de la publicidad.

Se hace así evidente que en el tratamiento que demos a la identidad cultural es donde reside la esperanza de salvaguardar la riqueza cultural que corresponde a la humanidad en su conjunto, a través de la reafirmación y el respeto a lo particular. Y es precisamente en ese ámbito y sentido de lo particular o singular donde se debe procurar el diálogo cultural con otros pueblos, y no la imposición o la intolerancia. El desarrollo humano, tal y como hoy en día lo conocemos, es en gran medida resultado de los itinerarios culturales que tendieron puentes de comunicación, intercambio y entendimiento entre distintos pueblos. A través de ellos, los seres humanos se entremezclaron dando lugar a una diversidad cultural con identidades compartidas y diferentes matices y, al mismo tiempo, con personalidad local propia en el patrimonio construido e intangible. Todos y cada uno de los pueblos han aportado conocimiento y cultura que, merced al efecto multiplicador de los intercambios, se han ido introduciendo entre la humanidad, adoptando formas y características propias en cada caso. El análisis e interpretación de esos cruces permiten afirmar nuestros rasgos peculiares y característicos y, simultáneamente, nos proporcionan otra imagen más integral de nosotros mismos.

A lo largo de la historia, esos procesos de intercambio y enriquecimiento mutuo, a diferencia de la amenaza uniformadora y aniquilante que plantea el proceso globalizador actual, generalmente han producido, a veces de forma inicial y otras con el paso del tiempo, una convivencia que, a la postre, se ha traducido en unas connotaciones comunes y en una esencia, un sabor y unos matices particulares en cada región y país.

En un contexto universal, ya no es válida la idea de seres y países individualistas encerrados en una dinámica meramente interna. Especialmente ante los aspectos negativos de la globalización actual, interesa reconocer que formamos parte de grupos culturales unidos por factores comunes de cohesión entre nuestras respectivas identidades, así como por intereses compartidos. Los itinerarios culturales nos brindan la oportunidad de revalorizar nuestra propia identidad, y también nuestros principios como individuos y como grupo cultural.

b) Consideraciones relativas al Patrimonio Intangible de los Itinerarios Culturales:

Para evitar crear una confusión entre el estudio del patrimonio intangible de los itinerarios culturales (los cuales son el objeto específico de dedicación del CIIC) y la consideración aislada del patrimonio inmaterial fuera de ese contexto, se recuerda que el CIIC de ICOMOS debe abordar la consideración y tratamiento de los elementos intangibles como un valor incorporado a otros elementos o vestigios materiales (básicamente de carácter inmueble por constituir éstos el ámbito encomendado a ICOMOS por su Estatutos), todos los cuales revelan la existencia de un itinerario y le prestan un sentido conjunto. Es decir, los valores intangibles son de interés para el CIIC en tanto en cuanto se hallen relacionados con la pervivencia palpable de unos soportes físicos de carácter material y naturaleza inmueble, a través de los cuales pueda evidenciarse la verosimilitud histórica, el significado, y el recorrido del itinerario. A estos efectos, se recuerda que entre las definiciones extraídas de la reunión de expertos sobre "Los itinerarios Culturales como Patrimonio Cultural" (Madrid, 1994), las cuales fueron adoptadas por el CIIC en su reunión de Tenerife (Septiembre, 1998), figuran las siguientes:

"El concepto de itinerario cultural se refiere a un conjunto de valor superior a la suma de los elementos que lo constituyen y que le confiere su SENTIDO;

La identificación del itinerario cultural se basa en un conjunto de puntos fuertes y de elementos tangibles, testigos del significado del propio itinerario."

En el mismo encuentro arriba citado, el cual tuvo lugar en San Cristóbal de La Laguna (Tenerife, Islas Canarias, España) del 5 al 8 de septiembre de 1998, el CIIC adoptó la siguiente conclusión:

"5. Reconocer que un itinerario o ruta cultural, en cuanto tal, conlleva necesariamente una serie de elementos y objetos materiales unidos a otros valores de tipo intangible, a través del hilo conductor de un proceso civilizador determinante en un momento histórico para una sociedad o grupo determinado."

c) Consideraciones sobre aspectos operativos y con vistas a la confección de un Preinventario de Itinerarios Culturales:

El Preinventario de Itinerarios Culturales del CIIC debe responder en sus planteamientos al concepto científico de este tipo de bienes patrimoniales, el cual ha sido acuñado por el CIIC a lo largo de los ùltimos años y reflejado en las definiciones y conclusiones de sus anteriores congresos. Entre otros aspectos, un itinerario cultural desde el punto de vista científico, requiere que se trate de un camino real (es decir, físico y determinado), de ida y también de vuelta, que haya tenido vigencia durante un largo período histórico. Es también necesario que a través de ese camino se haya producido una interfecundación cultural, fruto de su propia dinámica y funcionalidad, y que esto haya generado resultados patrimoniales ciertos y evidentes, tanto tangibles como intangibles, que acrediten el intercambio y la movilidad a lo largo de su recorrido y del tiempo en que ha sido utilizado. Dichos caminos pueden ser de naturaleza terrestre, marítima, fluvial, lacustre, mixta, etc.

Es necesario evitar caer en el tópico, muy generalizado, de considerar itinerarios culturales a los que no reùnen esas características, confundiéndolos con otro tipo de viajes o itinerarios (Por ejemplo, los meramente turísticos y geográficos; o los relativos a avances militares, exploraciones, expediciones y movimientos migratorios que no hayan generado un patrimonio derivado de intercambios culturales mantenidos durante un período considerablemente largo.) Tampoco pueden confundirse con los itinerarios culturales la mera asociación intelectual de elementos patrimoniales similares, e incluso coetáneos, pero no históricamente vinculados entre sí ni directamente derivados de un camino que haya sido el hilo conductor comùn y haya supuesto un intercambio cultural incesante de ida y vuelta, etc. Por el contrario, los itinerarios culturales definidos por el CIIC deben responder a un criterio de irrefutable autenticidad histórica. Para evitar caer en esos errores, se recomienda consultar las definiciones y conclusiones del CIIC en la página Web de ICOMOS http://www.icomos.org/

La formulación y consiguiente promoción de otro tipo de rutas ajenas a las definiciones científicas del CIIC pueden hallar acogida por parte de otras instituciones, tanto en Europa como en otros lugares, cuyos planteamientos conceptuales a la hora de identificar dichas rutas no siempre coinciden con los de este Comité. Por ejemplo, hoy en día numerosas instituciones de ámbito europeo fomentan la creación de diversas rutas que no se adaptan a las definiciones y requisitos del CIIC. Dentro del propio ICOMOS, existe un Comité Internacional de Turismo Cultural donde probablemente tendrían cabida los recorridos turísticos que no son auténticos itinerarios culturales desde nuestro punto de vista.

El CIIC, de acuerdo con sus conclusiones y recomendaciones, tiene como objetivos identificar, describir, analizar, conservar y promocionar itinerarios culturales auténticos; dicha promoción va encaminada a las vertientes cultural, económica y social, así como a fomentar el interés y la solidaridad en torno al patrimonio compartido por distintos pueblos y comunidades culturales.

La forma de llevar a cabo estos propósitos en la práctica ha sido objeto de estudio y debate, tanto en anteriores encuentros del CIIC, cuyos resultados se han difundido ampliamente, como, de forma especial en el presente, con la consiguiente extracción de unas consideraciones generales y unas reglas metodológicas relativas a la confección de un inventario. A través de algunas exposiciones se han puesto también de manifiesto los avances ya iniciados en el desarrollo concreto de algunos proyectos.

Y, sobre la base de cuanto antecede, se adoptan las siguientes:

 

II. CONCLUSIONES

1. "El Patrimonio Intangible y los Itinerarios Culturales en un contexto universal"

1.1. La dimensión inmaterial del patrimonio es resultado conjunto de la autenticidad e integridad histórica de los mensajes del patrimonio físico, los monumentos y los sitios, y de la interdependencia de los elementos significativos de los itinerarios culturales. El estudio de los valores intangibles refuerza la comprensión de los valores tangibles que se encuentran directamente asociados a la conservación tradicional del patrimonio. Esta realidad es especialmente importante para el CIIC cuyo objetivo es, en definitiva, la protección de un valor superior a la suma de los elementos que constituyen el itinerario cultural y que le confiere su sentido.

1.2. Además de una realidad de carácter material, los itinerarios culturales entrañan un elemento dinamizador que actùa como un hilo conductor o cauce a través del cual han fluido los vasos comunicantes del proceso civilizador. En su seno, y a lo largo de la historia, se han producido mùltiples flujos y reflujos con aportaciones enriquecedoras para el conjunto, emanadas desde los diversos puntos de su recorrido. Ese fluido vital de la cultura se manifiesta en el espíritu y las tradiciones que constituyen el patrimonio intangible de los itinerarios culturales. Así, junto a los bienes patrimoniales de carácter material o tangible, dichos itinerarios representan un crisol de bienes inmateriales que explican el alma de los pueblos. Si a través del estudio y promoción de un itinerario cultural logramos que esa esencia profunda sirva para construir un espacio de reencuentros, habremos contribuido de forma sustantiva a superar algunos de los grandes lastres que la humanidad aùn sigue arrastrando: el racismo, la segregación, la discriminación, el aislacionismo, la falta de solidaridad, las barreras a la información y al conocimiento, etc. A través de los itinerarios culturales entendidos como elementos dinamizadores de la sociedad, el patrimonio histórico puede ser considerado en su dimensión viva, como pilar de desarrollo integral y sostenible.

1.3. Los itinerarios culturales y los paisajes culturales son conceptos científicos diferentes. Los itinerarios culturales se caracterizan por su movilidad y entrañan una dinámica espacial e intangible de ida y vuelta que no posee el paisaje cultural, el cual obedece a un criterio más estático y restringido, aunque también posea caracteres evolutivos. El itinerario cultural normalmente abarca numerosos paisajes culturales diversos entre sí. Un paisaje cultural no es dinámico en un contexto geográfico tan vasto como el que potencialmente puede abarcar un itinerario cultural. El itinerario cultural puede haber generado y seguir generando paisajes culturales. Pero esto no sucede a la inversa.

1.4. Los itinerarios culturales históricos no han supuesto ùnicamente el desplazamiento de los hombres, sino también el de sus ideas, así como el de la política, las guerras y la paz, el mal y el bien. Por las rutas culturales han pasado las misiones religiosas, las caravanas de peregrinos, los viajeros, los invasores y las caravanas comerciales. Estos desplazamientos han jugado un papel muy importante en el enriquecimiento de la civilización y su difusión en el mundo. La civilización, en un sentido amplio, ha sido un encuentro universal entre los pueblos y una creación mutua.

1.5. Como ya ha sido expresado por el CIIC en diversas ocasiones, los itinerarios culturales pueden conducirnos a conocer, comprender y vivir la experiencia humana en muy distintos aspectos con una dimensión más reflexiva, más vasta y profunda, en definitiva más enriquecedora. Esto supone igualmente que los itinerarios culturales pueden servir para atraer al pùblico en general hacia una mejor comprensión de una historia y un patrimonio comunes que reflejan el resultado de la fructífera colaboración entre pueblos diversos. De esta forma, el desarrollo turístico puede avanzar a través de la promoción de los itinerarios culturales. Ello significa también que, merced a éstos, pueden establecerse rutas de desarrollo sostenible que se beneficien del turismo cultural, lo cual puede contribuir a paliar numerosos problemas económicos, de abandono y de pobreza de muchas comunidades.

1.6. Sin duda, la globalización de los medios de comunicación puede permitirnos hoy en día representarnos virtualmente cualquier lugar del mundo. Pero hay elementos fundamentales del patrimonio llamado intangible, como las creencias, ritos y celebraciones, los sabores, los olores, las sensaciones personalísimas del contacto de cada uno con la gente, el ambiente, el paisaje y la atmósfera de cada lugar, que requieren de una presencia directa. Los itinerarios culturales son vehículos sumamente aprovechables para poder apreciar y disfrutar de este patrimonio intangible que resulta inasequible a través de un mero ejercicio conceptual.

1.7. Es frecuente observar que la mayor parte del patrimonio tangible, como estructuras arquitectónicas, monumentos, y otros restos de construcciones y objetos diversos, se han destruido o se han perdido por mùltiples causas, ya sea por obra del hombre o la naturaleza, incluyendo los desastres naturales. Pero el patrimonio intangible como, por ejemplo, las peculiaridades que ofrece la concepción estructural de las ciudades y sus métodos y modos de construcción, o los diferentes estilos arquitectónicos, las costumbres, los usos y sistemas políticos, religiones, habilidades tradicionales, ciertas artesanías, artes e industrias características, elementos distintivos como la mùsica y las lenguas, u otros bienes culturales de carácter intangible tales como la forma de vestir, estilos de vida, alimentación, métodos de explotación agrícola, etc. han marcado unas notas distintivas hasta nuestros días. Por tanto, aunque algunos tramos de un camino físico no aparezcan claramente conservados, la existencia y valor de los mismos dentro del conjunto de la ruta cultural puede hacerse evidente cuando es posible rastrear su existencia a través del legado intangible.

1.8. Los bienes tangibles son limitados, pero el hombre puede heredar permanentemente los valores que se esconden tras la creación de los mismos. Los bienes materiales creados por el hombre pueden continuar produciéndose mientras las características culturales de los respectivos grupos puedan protegerse y mantenerse. Desde este punto de vista, son precisamente esas características las que pueden ser consideradas como patrimonio intangible. Resulta, en fin, evidente que las influencias culturales se transmiten, por vía de herencia, como bienes culturales de naturaleza intangible y que el factor decisivo para mantener vivo ese patrimonio es la propia existencia de los hombres, unida a la pervivencia de sus rasgos culturales. Por esa razón, aunque el trazo físico del camino haya desaparecido en algunas partes, su continuidad y existencia como patrimonio intangible heredado puede llegar a cobrar un alto significado para el conjunto del itinerario cultural.

1.9. Habitualmente resulta difícil descifrar las vías de comunicación de la prehistoria hasta el punto de poder demostrar y datar con precisión la existencia de un itinerario cultural a través de los métodos arqueológicos. Pero la mitología, la tradición y las manifestaciones religiosas subyacentes en las diferentes culturas heredadas pueden ayudar a ello. Por otra parte, los vestigios de un itinerario cultural no se encuentran solamente en las estructuras físicas de los restos arqueológicos. Las formas de vida reflejadas en la cerámica decorada pictóricamente y en otros objetos pueden contribuir a poner de manifiesto la propagación de una cultura y la generación de otras nuevas. Esto puede contribuir a descubrir la existencia de antiguos itinerarios culturales y su zona de influencia.

1.10. La protección y utilización sensata del patrimonio intangible de carácter popular pueden tener una influencia positiva en la prosperidad regional. Por tanto, se considera que los valores intangibles deben ser objeto de un tratamiento adecuado y que debe profundizarse en su aprecio y en la investigación sobre los mismos, tanto en su condición de recursos culturales como turísticos.

1.11. El valor de las rutas de peregrinaje se extiende más allá del de los monumentos que se encuentran en las mismas, ya que entrañan un patrimonio cultural colectivo e intangible de naturaleza inmaterial o espiritual: las creencias religiosas que cada peregrino lleva consigo mismo. También se nutren de la identidad de los peregrinos que se ve reforzada por su participación en este tipo de eventos tradicionales.

1.12. La caravana de comercio constituye un símbolo de las relaciones comerciales que han configurado una civilización mixta, en la cual pueden apreciarse los sabores de otras civilizaciones y culturas sin perder la propia identidad.

 

2. "Aspectos operativos. Hacia la confección de un Preinventario de Itinerarios Culturales. Estrategias y equipos"

2.1. Los itinerarios culturales nos otorgan la posibilidad de aproximarnos en un movimiento de ida y vuelta de la escala de lo internacional a lo nacional, de lo general a lo particular, visto no como términos antagónicos sino complementarios. En tiempos en que las posibilidades de conexión y comunicación se multiplican cada día, es aconsejable aplicar la tecnología contemporánea incluyendo la información del CIIC sobre itinerarios culturales en el sitio web del que disponemos, con una base de datos que permita la colaboración entre los distintos especialistas que trabajen en los diversos proyectos y equipos del CIIC. Se trata de saber aprovechar las potencialidades que ofrece el mundo de las comunicaciones, contrarrestando al mismo tiempo las limitaciones y peligros que la globalización puede representar para la identidad cultural.

2.2. Teniendo en cuenta que el CIIC ya ha establecido anteriormente los conceptos básicos definitorios de un itinerario cultural (así como las fichas basadas en la reunión de expertos de la UNESCO e ICOMOS celebrada en Madrid en 1994), en el proceso de confección de un inventario de itinerarios culturales que el CIIC se propone llevar a cabo es necesario establecer distintas fases:

a) El Preinventario ha de consistir en la elaboración de un listado básico de Itinerarios Culturales: Se trata de iniciar un proceso primario de identificación de aquellas rutas que respondan a los conceptos antedichos, con especificación: 1) de sus contenidos básicos; 2) de su escala de clasificación territorial (itinerarios globales, continentales, regionales, nacionales, etc.) y su correspondiente localización geográfica; 3) de su naturaleza (religiosa, comercial, político - administrativa, mixta, etc.), y 4) de su medio físico (terrestre, marítimo, fluvial, lacustre, mixto, etc.) En cada uno de los casos, deberán incorporarse los datos especificados en las "Fichas de Identificación y Promoción" del CIIC. Cuando no resulte posible incorporar desde el principio todos los datos que figuran en las mismas, se cumplimentarán al menos los apartados básicos y se irá incorporando posteriormente el resto de la información.

b) Determinación de los diferentes componentes de cada itinerario. Sobre la base de lo establecido en el paso precedente, se determinarán cuales pueden ser los componentes del itinerario propuesto, mediante un listado en el que se señale el tipo de elementos patrimoniales específicos que entraña, clasificados por campos o materias. Por ejemplo: poblaciones históricas, fortificaciones, arquitectura religiosa, obras pùblicas, patrimonio industrial, paisajes culturales, etc.

c) Ajuste del itinerario. En una segunda aproximación, se realizará un ajuste, con posibilidades de introducir modificaciones para determinar con mayor precisión la ruta y el listado en que figure la clasificación de los posibles componentes patrimoniales de la misma.

d) Distribución de los trabajos por áreas geográficas. Una vez fijado el itinerario y el listado con la clasificación de sus posibles componentes, se podrán planificar los trabajos a realizar segùn sus distintas escalas territoriales.

e) Inventario de los componentes por equipos de trabajo: Conforme a la clasificación de sus componentes y la planificación de trabajos por áreas geográficas, se podrá encomendar a equipos idóneos la confección del inventario de los elementos que componen la ruta cultural, mediante fichas específicamente diseñadas al efecto.

f) Inventario de Itinerarios Culturales: Finalmente, el CIIC inscribirá en su inventario aquellos itinerarios que hayan sido debidamente definidos, estudiados e inventariados. En todo caso, deberán responder a los conceptos y bases metodológicas elaborados por el CIIC en sus anteriores congresos, los cuales han sido ampliamente difundidos a través de la correspondiente página web de ICOMOS.

2.2.1. Para llevar a cabo el antedicho proceso y actuar con la metodología previamente acordada, las rutas culturales a las que se ha hecho referencia en los trabajos que han sido presentados a esta reunión y otras anteriores, deberán reflejarse en las fichas elaboradas por el CIIC a fin de que sean estudiados por el mismo. Segùn el contenido, grado de madurez y metodología aplicada en cada caso, en el próximo congreso del CIIC se valorará y determinará la procedencia de la inclusión de dichos itinerarios en el preinventario del CIIC.

2.3. Se recomienda que los miembros de la Junta Directiva del CIIC procedan a seleccionar cuidadosamente algunos proyectos a fin de concentrar en ellos los esfuerzos, evitando con ello la dispersión y la excesiva fragmentación de los recursos.

2.4. Actualmente, el estado del patrimonio cultural de muchos itinerarios culturales es preocupante. Su integridad cultural se halla destruida, su patrimonio comùn está fragmentado en sistemas nacionales cerrados y, en la mayoría de los casos, es poco conocido en el mundo. No existen políticas coordinadas para la protección y promoción del patrimonio. Las crisis económicas, la legislación obsoleta de los países en transición, los conflictos, tanto militares como étnicos, y las catástrofes naturales no solo afectan negativamente sino que ponen en serio peligro al patrimonio cultural que resulta muy vulnerable. La identificación, el estudio y la promoción de los itinerarios culturales deben ayudar a poner fin a este estado de cosas, lanzando y divulgando la idea de este nuevo papel que corresponde al patrimonio cultural y definir, por vez primera, la macroestructura del patrimonio dentro de los itinerarios culturales regionales e internacionales. El patrimonio debe ser identificado como un sistema, una comunidad unida que cuenta con sus propias infraestructuras, redes de células, zonas y centros, y no solamente como una mera suma de sistemas nacionales aislados.

2.5. En términos generales, la red de itinerarios culturales históricos en los diferentes países no ha sido estudiada y reflejada con detalle en los correspondientes mapas, excepción hecha de lo relativo a información general sobre las principales rutas y los centros comerciales más importantes de su recorrido. Esta grave laguna de la historiografía y la topografía histórica debe ser subsanada en la mayoría de los países y regiones.

2.6. Conseguir que el atractivo que puede ofrecer un itinerario sea bien conocido, es una larga tarea que requiere un constante esfuerzo de actualización. No hay forma de atajar el trabajo que supone la gestión y la publicidad con fines rentables de nuestro comùn patrimonio cultural.

2.7. La promoción del desarrollo turístico de una ruta cultural requiere que un grupo de expertos, bajo la dirección de un coordinador, lleve a cabo una selección de los lugares más interesantes para ser visitados. En la selección de un lugar deben tenerse en cuenta diferentes criterios. En primer término, el lugar elegido o lo que éste representa debe ser importante dentro de la historia del itinerario y estar bien preparado para ilustrar su significado. En la selección debe hacerse una división de los lugares por grupos. En el primer grupo deben incluirse los sitios más sobresalientes, y en un segundo grupo aquellos que pueden visitarse en sus alrededores. En algunas ocasiones, un grupo puede comprender una pequeña región en la que la abundancia de elementos representativos del itinerario resulte evidente. La selección debe ser revisada a intervalos periódicos, con el fin de ir adaptándola a las nuevas posibilidades de visita que vayan surgiendo, las cuales deben permitir siempre mantener un alto nivel de las localidades en cuestión.

2.8. Para proporcionar amplia información sobre los itinerarios culturales, resulta recomendable la creación de una base de datos, la publicación de revistas especializadas, la distribución de CD ROM, la organización de festivales y exposiciones nacionales, regionales e internacionales, etc. También es importante el estudio de mercado y la planificación comercial, así como la infraestructura turística y la publicidad, con una amplia distribución de información a través de los medios de comunicación. Otros instrumentos de interés son los programas de campo mediante escuelas de verano, y la publicación en Internet de Atlas y guías que resulten asequibles tanto para los particulares como para las entidades relacionadas con el turismo y los viajes en todo el mundo.

2.9. Tradicionalmente, la carga emocional que ha acompañado a muchos itinerarios culturales históricos ha sido muy negativa. Sin embargo, éstos pueden ilustrar por sí mismos los resultados positivos del encuentro y la mezcla de gentes de diferentes grupos del mundo que han llegado a producir una particular forma de vida y a generar una "cultura específica". Además, las historias comunes y las culturas vivas de diferentes pueblos, relacionados a través de un itinerario cultural, ofrecen un factor favorable para la cooperación entre los países involucrados. Los proyectos relativos a los itinerarios culturales son inteculturales e interdisciplinarios, y tratan de poner énfasis en el estudio objetivo y multidisciplinar de los aspectos positivos que dichos itinerarios ofrecen. Este estudio abarca la investigación científica, materias de índole educativa e intelectual, y la promoción de actividades artísticas y culturales. También pretende dar cabida a otras actividades, tales como los debates científicos, la investigación literaria y musical, eventos culturales, exposiciones, etc. y procura conseguir acercar entre sí a los seres humanos.

2.10. Después de una serie de congresos internacionales que han producido un debate fecundo sobre los itinerarios culturales en general y algunas temáticas en particular, y con trabajos de inventario, análisis y promoción de itinerarios culturales en marcha, el CIIC debería continuar conformando grupos de trabajo transdisciplinares para:

a) El estudio, conservación y gestión de itinerarios culturales, teniendo en cuenta tanto los elementos tangibles como intangibles.

b) Proponer a la UNESCO una lista tentativa de itinerarios culturales y favorecer la presentación de los mismos para su posible inclusión en la Lista del Patrimonio Mundial.

c) Elaborar, para ser presentada a aprobación de la Asamblea General de ICOMOS de 2005, una Carta sobre los itinerarios culturales.

 

3. "Proyectos y contenidos"

a) Con relación a Europa:

3.1. Son muy numerosos los itinerarios culturales que pueden ser estudiados dentro del continente europeo y sus diferentes regiones. En el presente seminario se ha hecho referencia a muchos de ellos (como los creados por los fenicios, griegos, cartagineses, romanos, escandinavos, y un largo etcétera, los que se derivan de determinados sistemas defensivos fortificados, o los correspondientes a determinadas zonas como, por ejemplo, la Vía Egnatia en el Sudeste de Europa, la Transhumancia del ganado lanar en la Península Ibérica que dio lugar a instituciones como la Mesta, etc.) Muchos otros, como los abiertos por los portugueses, españoles, británicos, holandeses, etc. con relación a otros continentes, deben ser igualmente considerados. Para ello, es necesario proceder a su clasificación sistemática y su estudio, conforme a las pautas identificatorias y metodológicas señaladas en los apartados 2.2, 2.2.1 y 2.3 de estas conclusiones. Consciente de la importancia de recabar ayuda de las instancias internacionales europeas para la promoción de los itinerarios culturales insertos en este ámbito regional, el CIIC recomienda a sus miembros trabajar en ese sentido para poder presentar proyectos bien definidos a consideración de dichas instancias.

b) Con relación a Asia-Pacífico:

3.2. El continente asiático contiene itinerarios culturales de la mayor importancia que, desde tiempos inmemoriales, han influido notablemente en su desarrollo y configuración cultural. Muchos de ellos han constituido también vías de comunicación continuas con otros continentes, las cuales han aportado influencias recíprocas de enorme trascendencia para la humanidad en su conjunto. Entre otras muchas, se ha hecho referencia en este seminario a la Ruta de la Sal y a la de la Seda, así como a la iniciada por San Francisco Javier entre Occidente y Oriente, y se ha presentado un listado inicial correspondiente a rutas japonesas de carácter nacional e internacional. Así mismo se ha hecho mención a otros posibles itinerarios culturales en la India y en Indonesia. Respecto al Próximo Oriente, se ha presentado a consideración la "Ruta de Abraham", incidiendo en los aspectos históricos positivos que podrían influir beneficiosamente en el actual conflicto entre el pueblo palestino y el israelita. Para la correcta identificación, estudio y promoción de todas estas rutas, se recomienda igualmente seguir las pautas marcadas en los apartados 2.2, 2.2.1 y 2.3 de estas conclusiones. La misma recomendación se extiende a los itinerarios culturales de Australia, a los cuales también se ha hecho referencia en este seminario y que han sido objeto de atención en una reunión celebrada por el Comité Australiano de ICOMOS en Alice Springs, en mayo del presente año. (El propósito de este encuentro fue conseguir una mayor comprensión del patrimonio tangible e intangible de los itinerarios culturales en Australia y en la región Asia-Pacífico, y contribuir con ello a ampliar la investigación y el intercambio de conocimientos en el ámbito global.)

c) Con relación a América:

3.3. Tanto en América Latina como en los países de América del Norte existen numerosas rutas culturales cuyo estudio se estima de la mayor importancia. En este seminario se han presentado varias de ellas (algunas acompañadas de la correspondiente "ficha de identificación", como determinadas rutas argentinas o algunas que atraviesan Nicaragua, y otras que contienen referencias sustantivas y avanzadas, como es el caso de Canadá, o la Ruta de los Incas en la América andina). Interesa que, como se señala con relación a los itinerarios culturales de otros continentes y regiones, se proceda a su estudio sistemático de acuerdo con lo establecido en las conclusiones 2.2, 2.2.1 y 2.3 de este seminario.

3.3.1. Refiriéndonos a los itinerarios culturales entre América y Europa, son de notar los grandes cambios en la economía y en las formas de vida europeas generados por los productos, tanto materiales como inmateriales, que fueron introducidos tras la llegada de Colón a tierras americanas. A su vez, las innovaciones y aportaciones de otras culturas, así como los cruces e intercambios producidos a partir de ese momento, también han dado lugar en el conjunto de América Latina a un inmenso y rico sincretismo, tanto material como espiritual, y a las más variadas manifestaciones de una cultura mestiza con propia personalidad. Los itinerarios culturales fueron una de las vías generadoras de dichos cambios, y a lo largo de su recorrido pueden apreciarse los mùltiples testimonios patrimoniales, físicos e intangibles, que atestiguan su existencia y su función de trasvase intercultural recíproco. Teniendo en cuenta esta realidad, el CIIC debe seguir alentando el estudio y promoción de proyectos como "El Camino Real Intercontinental" que constituye un itinerario cultural de gran coherencia histórica y destacada riqueza patrimonial, entre Europa, América y también Filipinas.

d) Con relación a Africa:

3.4. La importancia de las rutas culturales en el continente africano no ha sido suficientemente estudiada y valorada. Interesa poner en evidencia que, conforme a los más recientes descubrimientos y teorías científicas, el origen de la especie humana parece hundir sus raíces en dicho continente. Por tanto, en primer lugar se estima conveniente reconocer y animar a los especialistas de esa rama del saber a proseguir en las investigaciones relativas a los movimientos migratorios prehistóricos, tanto dentro de Africa como hacia otros continentes, y su evolución cultural. En lo que se refiere a los itinerarios culturales de época histórica, interesa profundizar en el estudio de los trasvases culturales operados a través del Norte de Africa y su influencia en la cultura europea y occidental, así como en los que por el Este han puesto en relación el continente asiático y africano. También las caravanas comerciales que, en gran parte, continùan existiendo hoy en día, y muchas de las cuales atraviesan el desierto periódicamente, merecen una especial consideración. Así mismo, deben tenerse en cuenta los itinerarios generados por la posterior presencia europea en Africa y el consiguiente intercambio de productos y elementos culturales entre ambas regiones. De igual forma, interesa profundizar en las influencias africanas en América, especialmente originadas en la trata de esclavos. Por lo que respecta a la "Ruta de los Esclavos", ésta está siendo estudiada con especial atención por la UNESCO y cuenta con el apoyo del CIIC, segùn se manifestó en su reunión de Guanajuato (octubre, 1999); Varios miembros del CIIC se han referido en este seminario a los avances y estrategia empleada para su identificación y promoción. Con relación a todos estos itinerarios, se recomienda también seguir los pasos indicados en las conclusiones 2.2, 2.2.1 y 2.3 de este encuentro.

3.4.1. La identificación de las rutas culturales autóctonas en el sur de Africa es una cuestión que aùn no se ha abordado. Hay que tener en cuenta que los itinerarios culturales y los paisajes culturales son conceptos recientes incorporados al campo de la gestión del patrimonio cultural en la ùltima década. La historia de las relaciones entre diferentes pueblos en el sur de Africa y su evidencia material solo ha sido documentada por lo que se refiere a los ùltimos 500 años, lo cual deja al resto de la historia de las relaciones humanas recíprocas en el área a merced exclusiva de los métodos arqueológicos. Hay que admitir que durante el ùltimo siglo los arqueólogos han descubierto muchos datos, pero no ha habido un intento de presentar, en forma organizada, dichos datos desde una perspectiva de eventos que relacionen los lugares entre sí y que, contemplados en su conjunto, podrían inscribirse como monumentos o sitios representativos de episodios históricos que han modelado nuestra sociedad. El aislamiento que ofrecen los itinerarios culturales en el sur de Africa es un reto tentador a causa de la falta de documentos escritos que corroboren e ilustren el período hasta aproximadamente 1500 años a.C. Por tanto, se hace preciso contar con un expertizaje internacional, así como proceder a una aproximación trans - disciplinaria.

 

III. RECONOCIMIENTO Y RECOMENDACIÓN PARTICULAR

Habiendo tenido ocasión de conocer directamente el lugar de Javier y otros parajes de su entorno, así como el trabajo que está realizando el Gobierno de Navarra para identificar, estudiar, dar a conocer y promocionar la Ruta abierta por San Francisco Javier entre Occidente y Oriente;

Habiendo tenido también oportunidad de conocer los trabajos del Profesor Akira Ishii, de ICOMOS Japón, así como el interés que esta ruta puede despertar para promover los lazos de cooperación cultural entre Europa y el Extremo Oriente, al igual que con otros países asiáticos, algunos de los cuales se encuentran representados en este congreso, como India, Sri Lanka e Indonesia:

Se anima al Gobierno de Navarra a proseguir en su loable esfuerzo, conscientes de la importancia que entraña dicha ruta para fortalecer el entendimiento, la paz y la fructífera colaboración entre Oriente y Occidente, tanto en lo que se refiere a los valores tangibles como intangibles que encierra, y que son resultado de unas influencias recíprocas que han dado lugar a un patrimonio comùn y compartido.

Se recomienda al Gobierno de Navarra que, a efectos de profundizar y avanzar en su trabajo, además de fomentar el interés de otros países en pro de su objetivo, se guíe por las directrices conceptuales y pautas metodológicas elaboradas por el CIIC. Y, a tenor de las conclusiones de este congreso, se le invita a preparar la documentación necesaria para que la "Ruta de Javier y Oriente" pueda ser inscrita próximamente en el Preinventario de este Comité, sin descartar su posible promoción posterior a Patrimonio Mundial.

 

IV. PRÓXIMOS ENCUENTROS Y REUNIONES DEL CIIC

Respondiendo a la amable invitación cursada por la Alcaldesa de La Laguna que se desplazó expresamente a Pamplona para asistir a la clausura de este encuentro, se acordó que el próximo congreso del CIIC se celebrará en dicha ciudad, en 2002. Se agradece tanto la invitación formulada por la Alcaldesa, como la positiva cooperación del Concejal de Cultura y Patrimonio Histórico del mismo Ayuntamiento, el cual nos ha acompañado con su activa participación durante todo el evento.

También en el año 2002, coincidiendo con la celebración de la Asamblea General de ICOMOS en Zimbabwe, tendrá lugar una reunión científica de ICOMOS, la cual, segùn las noticias recibidas de los organizadores, habrá de desarrollarse unos días antes en Sudáfrica.

El CIIC aprovechará ambos encuentros para celebrar otras reuniones relativas a asuntos estatutarios y de índole interna y funcional.

 

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